El 25 de junio, cuatro personas sabían del acto, enteradas y sin creerlo: alguien de siempre, un gran amigo en Bogotá, quien anda en el apto, y yo. Al salir de casa saque dos huevos, los metí en el bolso por "si las moscas" se daba la oportunidad de entregarselos a quienes más huevo tienen en el momento.
En el evento de 'Colombia Responsable 2009' tuve participación causal, lo más llamativo de la programación del evento fue ver a personajes de la vida pública nacional allí, eso despertó la necesidad de hacer algo. Los huevos fueron llevados con el firme propósito de entregarselos a quienes lo tiene merecido, en este caso fue al personaje mayor del Estado Colombiano, al representante de la falsa democracia, al que más tienen huevo. Me acordaba de buscar un huevo blanco para entregarle a Santos, pero no se encontró esta vez, ahora fue un huevo criollo, fresco, tan natural como la expresión coloquial de Colombia: "TIENE HUEVO".
El ingreso a Corferias fue sencillo, un huevo no altera a nadie, menos si no se percibe. Al entrar al pabellón hubo cierta preocupación, el recinto respiraba falsa seguridad democrática, un racimo de verdes policías rodeaban la rotonda del ingreso, nuevamente el bolso con los huevos pasó inadvertido.
Una vez en el recinto, buscar dónde ubicarse, un lugar lo más próximo a la tarima, el rumor se transmite a las plumas a nivel nacional, los 'apollos' llegan en el momento oportuno y la decisión es tomada. Es difícil decidir cómo intervenir, hay una barrera humana de prohibido el paso, una mujer policía y tres guardias de seguridad en el ingreso de las escaleras. Nada que hacer, a la fuerza imposible.
El deseo de romperle el huevo se despierta en la medida que cada panelista interviene enfatizandose en su discurso, por algún momento pregunto si vivimos en el mismo planeta, en el mismo país, dado que nada de lo que decían se parecía a la realidad diaria de millones de colombianos y colombianas. Nada, la entrega del huevo está en curso. El Presidente da la palabra e inicia su circo de consejos comunitarios con delegación a los representantes de su gabinete para que continúen engañando a los que intervienen. Pido la palabra, en la última "oportunidad" ofrecida al público. Por segunda vez levanto la mano, me pongo de pie y va la frase de Uribe: 'que siga la mujer joven', de una el micrófono y pa´lante, "Presidente le puedo entregar un regalo", el respeto de ingreso da para la escena que todos han visto, "Presidente a nombre del Movimiento Tienen Huevo, porque usted tiene huevo y se lo tiene merecido..."
La intervención en tarima se prolonga, dada la cancha y audacia del Presidente que pasados los años se ha vuelto experto en medio controlar situaciones, pero lo iracundo se le notó desde el primer momento. Su mirada fría, helada, transmitía las ordenes que ha dado en contra de vidas enteras. Pensaba... podrá intimidar a las cortes, podrá intimidar la justicia, podrá intimidar al Congreso, podrá intimidar a la prensa, pero no podrá intimidar a la juventud de este país.
El "diálogo" de seguir escuchando al presidente en tarima y expresar algunas posturas fue totalmente espontaneo, no había un plan definido, actué sobre la marcha, con la piel de gallina, y los nervios normales de quién trate de hacer lo mismo. La charla resultó ser tienen huevesca, los argumentos son los dichos (falsos positivos, negocios familiares, chuzadas del Das, la propuesta de inmunidad parlamentaria, la negativa a la ley de víctimas, la entrega de notarías a cambio de respaldos políticos, la vulgaridad de reforma política, la vergüenza de hacer pasar otra reelección por cualquier medio, como sucedió con la primera)... las frases que entiende la gente, la voz es la de la gente del común, de quienes andan en la rutina del país real.
La mano, que tanta polémica ha causado, es simple, el acto de entregar un huevo no podía terminar en una acto de cortesía forzado, el cual implicaría una cara de hipocresía total. No se le dio la mano porque no tiene merecido un buen saludo ni un buen despido. Decidimos a quién darle la mano y a quién no, el respeto se gana no se empuja. Esa mano allí, no era un acto de cortesía, insisto, sino un acto de hipocrecía. Me inquieta cómo ese acto, genera rechazo en los uribistas, y me pregunto si no es más grave toda la impunidad del gobierno, la nueva lógica de todo vale. Grave todo lo que ha pasado con los hechos mencionados arriba, dar la mano o no darla es de una dimensión minúscula, frente a lo realmente reprochable.
Al bajar de la tarima uno de los hombres de seguridad me empuja con su codo, le respondo preguntándole por qué lo hace, hay silencio y continúo caminando. El auditorio lleno de amigos del Presidente grita cosas en contra del acto, entre tanto, encuentro dos voces de aliento de felicitaciones en voz baja. Voy rumbo a la salida donde veo transcurrir a la mayoría de los asistentes y me detiene una mujer policía, indicando que la salida es por otro extremo, en ese momento los periodistas me rodean y formulan varias preguntas.
Salgo del pabellón con compañía de la voz de la mujer maravilla, hasta caminar a una tienda fuera de Corferias, hay un TV y pasan la noticia de MJ. Nada de Huevo a Uribe. Un Ángel llega y me acompaña hasta la casa de amigos que esperan para festejar.
El sentimiento de alegría, felicitaciones, llamadas de ánimo, de compartir el acto, llegan durante todo la noche y el siguiente día. En eso andamos, en la huev hemos tratado de recoger todos las intervenciones en los medio e interactuar con las discusiones que se plantean.
Qué bien estuvo todo: se siente un fresquito, que se respira en la opinión de la mayoría de colombianos y colombianas, los que caminan por todos lados, los espadachines domésticos, los que no tienen internet, los taxistas, estudiantes, profesores, profesionales, los hombres y mujeres que podemos mejorar este país.
Salud, Saludos, Cambio y pío.