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sábado, 4 de agosto de 2007

Así fué la reunión entre Moncayo y el Presidente

El Tiempo.com del día de hoy trae una nota que describe como fue la reunión entre el Profesor Gustavo Moncayo -El Caminante de la Paz- con el Presidente Alvaro Uribe Velez -El otro caminante-. Muy acertadamente lo expresó nuestro amigo Marsares en su columna del blog Equinoxio, el profesor Moncayo está en medio de la soberbia (Alvaro Uribe) y el cinismo (Raúl Reyes), por eso la titula "Gustavo Moncayo, entre la soberbia y el cinismo". Veamos como le fue al Profe, al enfrentarse con toda su humildad a la Soberbia (Los resaltados en rojo, son nuestros comentarios):

EL TIEMPO.COM

Agosto 4 de 2007

El ambiente estuvo, por momentos, agobiante y tenso. La camaradería con la que se saludaron se acabó pronto, le contaron a EL TIEMPO varios testigos del encuentro.

Una vez entraron a la carpa de los diálogos, los dos protagonistas se sentaron uno al lado del otro. Junto a Uribe estaban el comisionado de Paz, Luis Carlos Restrepo, seguido del canciller, Fernando Araújo. El ministro del Interior, Carlos Holguín, permaneció de pie buena parte de la reunión.

Junto al profesor Gustavo Moncayo estaban dos mujeres del grupo que lo acompañó desde Sandoná (Nariño). También estaban familiares de los secuestrados. Las sillas no alcanzaron para tant
a visita, cerca de 50 personas.

El encuentro tuvo su inicio formal cuando el profesor le pidió al mandatario que el diálogo no fuera del Presidente con un ciudadano común, sino que hablaran como seres humanos.

Uribe se acomodó en la silla para escuchar y Moncayo comenzó a expresar su dolor por el plagio de su hijo, secuestrado hace 10 años por las Farc. El Presidente, como él mismo dijo, lo escuchó con mucho respeto, pero le aclaró que no fue en su Gobierno que lo plagiaron. Le recordó que ya se había hecho un intercambio humanitario con despeje y le preguntó: ¿entonces, por qué no lo liberaron? (Ve, en mi casa hay ventanas pero cuando yo llegué ya estaban, entonces según el presidente, no las debo ni limpiar, ni asomarme por ellas?)

La charla continuó y Moncayo, tal vez un poco ansioso, se salió del tema del acuerdo humanitario y divagó sobre temas económicos, de educación y salud.


Cuando hablaba de la pobreza en el país, Moncayo se refirió a los bienes del Presidente y le pidió que distribuyera sus fincas entre la gente pobre. Con el impulso que traía, volvió al tema del secuestro y señaló que el lío con Uribe era que no quería sentarse a negociar con las Farc por el rencor que les tenía a raíz del asesinato de su padre.


Ese fue uno de los momentos más críticos. Uribe se paró de la silla, levantó la voz y le dijo que no tenía por qué meterse en esos temas, en sus asuntos familiares, que no tenía por qué tocarle a la familia. Y dijo que lo suyo lo había obtenido honradamente. (Jajajajaja! que fácil, no se meta con mi familia, ni con mis bienes dice Uribe.... pero si podemos disponer de la familia de Moncayo y de sus bienes en esta puja política con tal de no darle espacio a las FARC)

Como el asunto se puso tenso, una de las familiares pidió calma y les dijo que la reunión no era para agravios sino para buscar soluciones.


Uribe, a cada momento, le insistía a Moncayo que hiciera una propuesta de intercambio, pero sin despeje.

En medio del calor sofocante por el encierro de la carpa, Uribe le pidió al Comisionado de Paz que hiciera un relato cronológico de lo que había hecho su Gobierno para acercamientos con las Farc.

Algunos familiares de los plagiados le pidieron que suspendiera ese informe que ya lo conocían. El Presidente se molestó y dijo que para él es importante ese recuento.

Minutos después, Moncayo se metió con el programa bandera de Uribe en el Gobierno: la Seguridad Democrática. Le dijo que esa estrategia iba a terminar llevando a la muerte a los secuestrados. Y para rematar, le contó que en la marcha que inició en el sur del país encontró muchas víctimas de esa política y por eso no la veía efectiva.

Otra vez Uribe alzó la voz para contestar. Le dijo que él también había reco
rrido el país (¿a pie?, pero si todos sabemos que a donde llega el Presidente 5 minutos antes han lavado y barrido) y que gracias a esa política es que muchas cosas han mejorado. Añadió, en tono vehemente, que no permitía que se dijera que por culpa de la Seguridad Democrática se mataría a los secuestrados. (No! Uno no le puede hechar la culpa a las políticas.... la culpa de la muerte de los secuestrados es de la intransigencia de las FARC y de Uribe)

Como para empeorar el ambiente, Moncayo dijo que al enterarse de la muerte de los 11 diputados del Valle pensó en apercollar al Presidente y a las Farc. Uribe volvió a levantar la voz para responderle que no aceptaba que se pusiera en el mismo nivel al Gobierno con la guerrilla.(Igual yo encuellaría al gobierno en un nivel y a la guerrilla en otro, cada uno en el suyo, pero a la final la encuellada si se la merecen)

En un momento dado, alguien tuvo que acercarle un vaso con agua a Moncayo. A Nadie más le llevaron.

Luego, con su tono reposado, el Presidente les ratificó que no haría despeje y les expuso sus propuestas para un eventual acuerdo humanitario. Cuando mencionó la posibilidad de una reunión en Cuba con Rodrigo Granda, conocido como el 'Canciller' de las Farc, el profesor la rechazó y le dijo que este no es vocero del grupo guerrillero.


Cuando ya todo estaba consumado, Moncayo le anunció al mandatario que no aceptaba las propuestas. Sin embargo, su esposa se levantó y con los ojos llorosos se acercó al Presidente y ante la mirada del profesor, le agradeció la visita al cambuche y las propuestas que llevó.

Moncayó se quedó en la carpa, mientras Uribe salió a la Plaza de Bolívar a 'torear' una de sus más duras jornadas. Moncayo tomó aire y salió para el segundo 'round'.

JORGE ENRIQUE MELÉNDEZ P.
REDACTOR DE EL TIEMPO

El Debate a la Plaza... un par de tapias.



Debate a la plaza

Viendo a Uribe en la plaza de Bolívar, en el encuentro con el profesor
Moncayo, reviví una vieja imagen de los días en que él era alumno de
la Facultad de Derecho de la Universidad de Antioquia y yo profesor de sociología.

Alfredo Molano Bravo

sábado, 04 de agosto de 2007

Viendo a Uribe en la plaza de Bolívar, en el encuentro con el profesor Moncayo, reviví una vieja imagen de los días en que él era alumno de la Facultad de Derecho de la Universidad de Antioquia y yo profesor de sociología. El movimiento estudiantil era una vigorosa fuerza de izquierda. En una gran asamblea se discutía si se declaraba o no el paro. La mayoría del estudiantado estaba a favor. Se aplaudía una proposición defendida por Amílkar Acosta, presidente del Consejo Estudiantil. De un momento a otro, un estudiante desconocido, pequeño, flaco, de corbata roja y vestido de paño, pidió la palabra y contra viento y marea se opuso a la iniciativa mayoritaria. Era Álvaro Uribe. La rechifla fue general. Un gesto valiente, sin duda. Aunque cabe agregar que la universidad estaba rodeada de policía, lista en cualquier eventualidad a entrar a palazo limpio a defender al joven liberal.

El jueves, después de esperar a ser recibido por el profesor Moncayo y de discutir en privado las diferencias, el señor Presidente se enfrentó a una mayoría de ciudadanos que lo rechazó a voz en cuello. Uribe, probón como siempre, tildó a sus contradictores de subversivos. Copó con gritos y gestos melodramáticos los micrófonos de los medios para ahogar la rechifla contra su negativa al despeje y la exigencia de rendición de los guerrilleros encarcelados. Trató de leer las cifras con que descresta a la comunidad internacional, pero la voz de protesta no mermaba. Mientras el comisionado de Paz, doctor Restrepo, se acomodaba los calzones cada vez que Uribe gritaba, Moncayo lo miraba con un no disimulado desencanto, para no decir desprecio.

El Gobierno volvió a cerrar la puerta a un acuerdo humanitario. La guerrilla de las Farc también ha cerrado la otra puerta pidiendo el despeje de los municipios de Pradera y Florida y aceptando de hecho el asesinato de los diputados del Valle al no entregar sus cadáveres. Son las dos tapias, sordas al dolor y al clamor de una gran parte de la población civil de las que habla Moncayo. Uribe trató de burlarse de la caminata de más de mil kilómetros que ha hecho un anónimo ciudadano al calificar la heroica jornada de “un sano ejercicio de la democracia”, a lo que el profesor respondió con prudencia y serenidad: “no hay que lanzar propuestas por lanzarlas, hay que sentarse a negociar”. En otras palabras: no haga demagogia, señor Presidente. Por algo el profesor dejó hablando solo al primer mandatario, que al final, furioso, se escondió entre sus escoltas y se fue con su música a un consejo de seguridad en Arauca.

En el fondo, el muñequeo entre el Gobierno y la subversión, incluido el Eln, es sobre el carácter político que la institucionalidad, como se llama ahora, le niega a la guerrilla y le otorga con temerosa generosidad al paramilitarismo. Ese es el verdadero sesgo que, más que ideológico, es político y jurídico. Torcerle el cuello a la Corte Suprema de Justicia, apoyado en la gavilla que el Presidente tiene en el Congreso, no es un sano ejercicio democrático sino un acto de dictadura, como las mismas Cortes lo han denunciado esta semana. En Putumayo es de todos sabido que Muela Brava o Muela Dura, o como se llame el jefe de los paramilitares de una región que esconde 3.000 cuerpos en cementerios clandestinos, obligaba a sus soldados a comer, literalmente, del muerto para ingresar a las estructuras de autodefensa del orden establecido. ¿La antropofagia será considerada en adelante, como dice el representante Rivera, un acto de sedición; y la colaboración de algunos altos mandos militares con el narcotráfico, un acto de lealtad a la Seguridad Democrática? Al ritmo que vamos, allá llegaremos.

http://www.elespectador.com/elespectador/Secciones/Detalles.aspx?idNoticia=13427&idSeccion=25

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viernes, 20 de julio de 2007

¿Los dueños del país?

La gráfica lo dice absolutamente todo:

jueves, 19 de julio de 2007

Mierda! Se nos murió el Negro Fontanarrosa.

"De mí se dirá posiblemente que soy un escritor cómico, a lo sumo. Y será cierto. No me interesa demasiado la definición que se haga de mí. No aspiro al Nobel de Literatura. Yo me doy por muy bien pagado cuando alguien se me acerca y me dice: me cagué de risa con tu libro"
Roberto Fontanarrosa

Realmente a veces se va gente que uno sabe que le va a hacer falta. Ayer murió el formidable humorista Roberto Fontanarrosa "El Negro". Excelente caricaturista, padre de Boogie el Aceitoso, de Inodoro Pereira y su formidable perro parlante Mendieta. Fué el culpable de muchos de los actos de los formidables Les Luthiers, convirtiendose en un Luthier más del grupo. Incontrolado cronista e hincha de Futbol, durante muchos años vitoreó a Rosario Central, su equipo del alma.

Fué compañero constante, con sus dibujos, cuentos, novelas y guiones, de varias generaciones latinoamericanas que aprendimos a ver en sus escritos, las virtudes y los defectos de los sudacas.

Tuvo un exito incomparable con personajes por los cuales nadie abria apostado: Un sicario machista y desalmado (Boogie), y un gaucho simple acompañado de su perro (Inodoro Pereyra y su perro mendieta). Nos va a hacer mucha falta el Negro, la esclerosis multiple le impidió desde hace algunos años seguir dibujando, pero hasta el ultimo momento con la colaboración de excelentes dibujantes amigos suyos, siguió diseñando y haciendo guiones de sus caricaturas.


Menos mal que, como pocos, vió en vida reconocimientos a su trayectoria, 200 dibujantes de todo el mundo realizaron dibujos que tienen al escritor rosarino como protagonista. Bajo el lema "Fontanarrosa, con F de fútbol", todos los días "subieron" al sitio de Internet tres ilustraciones de diferentes autores hasta completar toda la serie. Participaron Sábat, Sendra, Liniers y Nik, entre otros. Y dibujantes de Brasil, Uruguay, Chile, España, Rumania y Alemania. En el Hay Festival de este año en Cartagena, 40 escritores del mundo le hicieron un superhomenaje. Realmente hará falta quien tenía un humor instintivo... el Negro Fontanarrosa.. ese que era como su personaje Inodoro Pereyra.... un Renegau!
Aquí desde el huevo, le rendimos nuestro homenaje y agradecimiento, a este maestro sin par.

lunes, 16 de julio de 2007

Columna Diario Occidente de Cali

ESTA ES UNA COLUMNA QUE ME TOPE CON REFERENCIA A NUESTRA TAN PRONUNCIADA EXCLAMACIÓN -TIENEN HUEVO- NO SE DE QUE FECHA SEA ... PERO FUNCIONA...

Apologías y rechazos: ¡Tienen huevo!

Por: Luis Angel Muñoz

En el Día Mundial del Huevo, les digo a los pobres de la tierra: ¡Tienen huevo! Pero no de manera ofensiva como otros utilizan la frase, sino con el sincero deseo de que nunca este les vaya a faltar. Además, confieso que prefiero pedirle a Dios : “Dadnos hoy nuestro huevo de cada día y perdona nuestras ofensas...” Claro, porque hoy es más fácil comprar un huevo que otra cosa ante esta escasez de panes a doscientos pesos. Pienso que siendo uno de los alimentos más antiguos, el primer absurdo que cometió el ser humano en el paraíso terrenal, donde abundaban las aves ponedoras, fue preferir la compro-metedora manzana, que el delicioso huevo.
El producto avícola ofrece mayores pla-ceres, que degustar otros alimentos. Por eso siempre le pido a mi mujer que me haga huevo al desayuno despues que le metí la idea de que el óvalo es para la artista de la cocina lo que para el pintor el color y para el poeta la palabra. Más que la argumentación estética del arte culinario, ella acoge mi pedido es por la explicación científica de los dietistas, quienes dicen que este nutritivo y barato manjar contiene setenta y tres calorías. Un estudio del Centro de Investigación en Prevención Derby de los EE.UU, demostró que el huevo no tiene ningún efecto nocivo para el organismo y que su valor nutritivo equi-vale a un trozo de carne del mismo peso; un ejemplar pesa unos 60 gramos: 7gm la cáscara, 35gm la clara y 18gm la yema.
En el Día Mundial del Huevo recuerdo que alguna vez le pregunté a mi profesor de filosofía ¿qué había sido primero, el huevo o la gallina? Él para afrontar mi pregunta capciosa atinó a responderme que “desde los griegos el huevo tiene el valor simbólico del universo y sus cuatro elementos, la tierra representada por la cáscara, el agua por la clara, el fuego por la yema y el aire se halla entre la cáscara y la clara”. Hoy caigo en la cuenta que mi profesor tácitamente quiso decirme que primero había sido el huevo y que el mundo surgió de uno que era mitad oro y mitad plata. De la mitad oro, surgió el cielo, y de la plata la tierra.
Apologías para los avicultores porque gracias a ellos Dios nos da el huevo de cada día.
Rechazos para el TLC que pretende hacer competir a nuestras sanas aves con las asiáticas gallinas picadas por sus griposos pollos. ¡Tiene huevo!

-->http://www.diariooccidente.com.co/publicaciones.php?id=21325

domingo, 15 de julio de 2007

Otra vez...todos tienen huevo: 10 años de Mapiripán



Llegó la hora de poner los huevos sobre las íes. Aquí tanto la derecha como la izquierda tienen un huevo absurdo:

La derecha por anacrónica, por su discurso rígido de orden y fuerza que ya suena agotado de tanto trabajar trabajar y trabajar
La izquierda por anacrónica, y por poco estratégica...por contradictoria, democratera y pendeja...

Leyendo la columna de Benedetti

Por primera vez en cinco años, el Presidente acusa fatiga. Sus reacciones no sitian militarmente a las Farc, no desbaratan la mayoría demócrata, no salvan el TLC, no "replantean" las relaciones con el imperio. De hecho, tales reacciones profundizaron cada una de esas situaciones críticas. El descalabro no es peor porque las izquierdas padecen, también, una especie de fatiga histórica. Cien mil votos en Bogotá no son pocos. Tampoco muchos. Tal vez esos retrocesos con los "pies descalzos" que registró la consulta popular del Polo tengan algo que ver con estos fatigados extravíos.

Armando Benedetti Jimeno


me doy cuenta de que ya he pasado buena parte de mi vida en la misma pendejada...


Y los niños siguen muertos de hambre, los viejos en la calle, los ricos siguen ricos y pocos mientras los pobres se multiplican...los colegios siguen enseñando basura, los profesores siguen marchando hasta en el PErú, los hambugueses siguen agitando banderitas blancas y pitando. Brasil sigue ganando, Colombia sigue haciendo el oso en fútbol, a la gente la siguen matando, los noticieros lo siguen ignorando...en fin...

Será que aguanto la misma mierda 30 años mas, o mejor me voy al país de Fernando VAllejo?

REMEMBER MAPIRIPÁN....

sábado, 7 de julio de 2007

ESCEPTICO


Esta mañana muy temprano recordé que anoche alguien me dijo que me estaba volviendo muy escéptico. Lo dude. Obviamente me totié (o se dice totee) de la risa. Tomé el Tiempo y empecé a leer un excelente artículo de Alfonso Carvajal llamado “La metáfora de la cebolla”, donde cometa el nuevo libro de Gunter Grass, ese donde confiesa que cuando era jóven hizo parte de las juventudes nazis.

Me encontré con un parrafo maravilloso: “Su confesión la hizo a su manera, es decir, desde la literatura, y escogió la metáfora de la cebolla para afrontar los oprobiosos fantasmas del pasado: "Bajo la primera piel, todavía secamente crepitante, se encuentra la siguiente que, apenas separada, libera húmeda una tercera... y las siguientes exudan palabras demasiado tiempo evitadas, como si algún traficante de secretos, desde joven, cuando la cebolla todavía germinaba, hubiera querido encriptarse". Grass sabe que la cebolla cortada hace llorar, y "sólo al pelarla dice la verdad". El Tiempo 07-07-2007.

Quien hubiera pensado que Gunter Grass fue Nazi… no todo es como parece. Mejor miremos el diccionario:

El término escepticismo hace referencia a la palabra griega skepsis, que significa: observación cuidadosa, examen. El escéptico es aquella persona que analiza cautelosamente desde una postura crítica (de krínein: juzgar, discernir) cualquier tema o fenómeno antes de pronunciarse sobre el mismo o de llevar a cabo alguna acción. (http://www.cibernous.com/glosario/alaz/escepticismo.html)

Luego me pongo a recordar la manifestación de la semana pasada en donde nuestro “queridísimo” Presidente Uribe, se monta en la convocatoria, donde los familiares de los diputados del Valle hacían expresa sus manifestaciones de dolor por la indolencia del Gobierno y de las FARC ante la suerte de sus familiares.

Creo que sí, me volví “escéptico” y que es mejor así!.... o no?

miércoles, 20 de junio de 2007

Las guerras mienten

Por Eduardo Galeano

2007-05-29

"- Pero el motivo... –indagó el señor Duval–. Un hombre no mata por nada. —¿El motivo? –contestó Ellery, encogiéndose de hombros–. Usted ya conoce el motivo."
Ellery Queen. Aventuras en la Mansión de las Tinieblas.

Las guerras dicen que ocurren por nobles razones: la seguridad internacional, la dignidad nacional, la democracia, la libertad, el orden, el mandato de la civilización o la voluntad de Dios.

Ninguna tiene la honestidad de confesar: "Yo mato para robar".

El coltán

No menos de tres millones de civiles murieron en el Congo a lo largo de la guerra de cuatro años que está en suspenso desde fines de 2002. Murieron por el coltan, pero ni ellos lo sabían. El coltan es un mineral raro, y su raro nombre designa la mezcla de dos raros minerales llamados columbita y tantalita. Poco o nada valía el coltan, hasta que se descubrió que era imprescindible para la fabricación de teléfonos celulares, naves espaciales, computadoras y misiles; y entonces pasó a ser más caro que el oro. Casi todas las reservas conocidas de coltan están en las arenas del Congo. Hace más de cuarenta años, Patricio Lumumba fue sacrificado en un altar de oro y diamantes. Su país vuelve a matarlo cada día. El Congo, país pobrísimo, es riquísimo en minerales, y ese regalo de la naturaleza se sigue convirtiendo en maldición de la historia.

Los africanos llaman al petróleo "mierda del Diablo".

En 1978 se descubrió petróleo en el sur de Sudán. Siete años después, se sabe que las reservas llegan a más del doble, y la mayor cantidad yace al oeste del país, en la región de Darfur. Allí ha ocurrido recientemente, y sigue ocurriendo, otra matanza. Muchos campesinos negros, dos millones según algunas estimaciones, han huido o han sucumbido, por bala, cuchillo o hambre, al paso de las milicias árabes que el gobierno respalda con tanques y helicópteros. Esta guerra se disfraza de conflicto étnico y religioso entre los pastores árabes, islámicos, y los labriegos negros, cristianos y animistas. Pero ocurre que las aldeas incendiadas y los cultivos arrasados estaban donde ahora empiezan a estar las torres petroleras que perforan la tierra.

Irak.

La negación de la evidencia, injustamente atribuida a los borrachos, es la más notoria costumbre del presidente del planeta, que gracias a Dios no bebe una gota.

Él sigue afirmando, un día sí y otro también, que su guerra de Irak no tiene nada que ver con el petróleo.

"Nos han engañado ocultando información sistemáticamente", escribía desde Irak, allá por 1920, un tal Lawrence de Arabia: "El pueblo de Inglaterra ha sido llevado a Mesopotamia para caer en una trampa de la que será difícil salir con dignidad y con honor".

Yo sé que la historia no se repite; pero a veces dudo.

¿Y la obsesión contra Chávez? ¿Nada tiene que ver con el petróleo de Venezuela esta frenética campaña que amenaza matar, en nombre de la democracia, al dictador que ha ganado nueve elecciones limpias?

Y los continuos gritos de alarma por el peligro nuclear iraní, ¿nada tienen que ver con el hecho de que Irán contenga una de las reservas de gas más ricas del mundo? Y si no, ¿cómo se explica eso del peligro nuclear? ¿Fue Irán el país que descargó las bombas nucleares sobre la población civil de Hiroshima y Nagasaki?

La empresa Bechtel, con sede en California, había recibido en concesión, por 40 años, el agua de Cochabamba. Toda el agua, incluyendo el agua de las lluvias. No bien se instaló, triplicó las tarifas. Una pueblada estalló, y la empresa tuvo que irse de Bolivia.

El presidente Bush se apiadó de la expulsada, y la consoló otorgándole el agua de Irak. Muy generoso de su parte. Irak no sólo es digno de aniquilación por su fabulosa riqueza petrolera: este país, regado por el Tigris y el Éufrates, también merece lo peor porque es la más rica fuente de agua dulce de todo el Oriente Medio.

El mundo está sediento. Los venenos químicos pudren los ríos y las sequías los exterminan, la sociedad de consumo consume cada vez más agua, el agua es cada vez menos potable y cada vez más escasa. Todos lo dicen, todos lo saben: las guerras del petróleo serán, mañana, guerras del agua.

En realidad, las guerras del agua ya están ocurriendo.

Son guerras de conquista, pero los invasores no echan bombas ni desembarcan tropas. Viajan vestidos de civil estos tecnócratas internacionales que someten a los países pobres a estado de sitio y exigen privatización o muerte. Sus armas, mortíferos instrumentos de extorsión y de castigo, no hacen bulto ni meten ruido.

El Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, dos dientes de la misma pinza, impusieron, en estos últimos años, la privatización del agua en 16 países pobres. Entre ellos, algunos de los más pobres del mundo, como Benín, Níger, Mozambique, Ruanda, Yemen, Tanzania, Camerún, Honduras, Nicaragua… El argumento era irrefutable: o entregan el agua o no habrá clemencia con la deuda ni préstamos nuevos.

Los expertos también tuvieron la paciencia de explicar que no hacían eso por desmantelar soberanías, sino por ayudar a la modernización de los países hundidos en el atraso por la ineficiencia del Estado. Y si las cuentas del agua privatizada resultaban impagables para la mayoría de la población, tanto mejor: a ver si así se despertaba por fin su dormida voluntad de trabajo y de superación personal.

En la democracia, ¿quién manda? ¿Los funcionarios internacionales de las altas finanzas, votados por nadie?

A fines de octubre del año pasado, un plebiscito decidió el destino del agua en Uruguay. La gran mayoría de la población votó, por abrumadora mayoría, confirmando que el agua es un servicio público y un derecho de todos.Fue una victoria de la democracia contra la tradición de impotencia, que nos enseña que somos incapaces de gestionar el agua ni nada; y contra la mala fama de la propiedad pública, desprestigiada por los políticos que la han usado y maltratado como si lo que es de todos fuera de nadie.

El plebiscito de Uruguay no tuvo ninguna repercusión internacional. Los grandes medios de comunicación no se enteraron de esta batalla de la guerra del agua, perdida por los que siempre ganan; y el ejemplo no contagió a ningún país del mundo. Éste fue el primer plebiscito del agua y hasta ahora, que se sepa, fue también el último.

Fuente: Rebelión

lunes, 18 de junio de 2007

The despoiling of the American Mind

Publicado con permiso explícito de Peter McLaren

The American mind is a turbulent canister of contradictions:
A blood-splotched Guantanamo prison cell floating delicately on a lotus pond,
An unkempt bedroom strewn with silk undergarments
Where truth sits in comfortable exile,
A victim of extraordinary rendition stuffed into the drawer of an adolescent's bed
Covered in locomotive quilting from Pottery Barn Kids,
A space-age panopticon of worldwide "humanitarian" surveillance
That's put the Muslim world on 24-hour suicide watch -- after first driving it insane,
A dank paternity-ward incubator crammed with the corporate war-party
Planning genocidal assaults against the next group of evil-doers,
An unexploded cluster bomblet in a Wedgewood Jasper vase,
A Norman Rockwell painting mounted in an overflowing septic tank,
Einstein's brain powering up Dick Cheney's bedside reading lamp,
Jesus's soul recharging the sand-encrusted battery of a disabled Hummer,
A decomposed rat lying in state on the Lincoln catafalque in the Capital Rotunda,
Blake's golden string wound into a ball
Lodged in Rove's rectal wall.

lunes, 21 de mayo de 2007

Protestas antiuribe en Washington

Con gritos de ¡asesino, asesino! y ¡Uribe, paraco, el pueblo está berraco!, fue recibido en Washington el Presidente narco-paramilitar de Colombia, Álvaro Uribe Vélez. Un prestigioso diario norteamericano reseñó que el mandatario de marras tuvo que regresar a su país en un lamentable estado de shock por circunstancias tan adversas. Así empiezan a repudiar los pueblos del mundo la tiranía de Bogotá.

A medida que Colombia se hunde cada día más en el infierno de la narco-para- política, bendecida por la Oficina Oval, crece y se disemina el convencimiento que sólo la intervención unida y enérgica del pueblo podrá restablecer la dignidad y la soberanía, y también que es condición ! sine quanom expulsar a los granujas y bandidos que se han tomado por asalto el Palacio de Nariño.

Desde la campaña misma de su primer cuatrienio el gobierno narco-paramilitar de Uribe empezó a cavar con los Mancuso, los 40, los Berna, el Alemán, y todos esos alias abominables de la muerte, su propia fosa común. Suena sarcástico, y qué le vamos a hacer, si es que Colombia es un triste país de fosas comunes.

Lo nuevo de esta fatigante crisis es el resquebrajamiento de la cohesión en el alto gobierno. Lo que se está dando ahora es una vulgar pelea entre perros y gatos: Francisco Santos, el Vicepresidente, conspirando contra Uribe. Quiere empuñar las riendas del gobierno... y Uribe apagando incendios, defendiendo a sus funcionarios salpicados, a sus huestes parlamentarias y protegiendo su rabo de paja. Ahí el pueblo colombiano no tiene nada que escoger. Tanto Uribe como Santos fueron elegidos con los mismos votos viciados, las masacres y los dólares, y las! motosierras del paramilitarismo.

En un bando están! entonce s, el Presidente Uribe, sus narco-paracos de Itagüí, los más de 80 congresistas uribistas que reconoce Mancuso, los Araújo y Jorge Noguera... y también el gobierno de los Estados Unidos con sus intereses aritméticos. Y en la otra facción, los Santos del diario El Tiempo, es decir, Pacho el Vicepresidente y su primo Juan Manuel, Ministro de Defensa, ambos posando hipócritamente como palomas inmaculadas.

Desde hace algún tiempo el Vicepresidente anda exhibiendo feliz la cabeza de la ex cancillera María Consuelo Araújo quien tuvo que renunciar acusada de ser cuota del paramilitar Jorge 40 en el gabinete ministerial. Ahora afirma Santos que "30 ó 40 congresistas, de pronto más," tendrán que ir a la cárcel en el marco del escándalo de la narco-para-política..., opinión que respalda su primo, el Ministro de Defensa Juan Manuel Santos.

Era obvio que la respuesta de algunos congresistas no se iba a hacer esperar. Muy airados y orondos reclamaron! "presunción de inocencia". Cómo sorprende escucharlos invocar ahora este derecho universal, acogido por Colombia como precepto constitucional, cuando nada hicieron para impedir la violación de este derecho en momentos en que Uribe desataba esa cacería de brujas, esas impresionantes redadas fascistas que colocaron tras las rejas a más de 150 mil ciudadanos inocentes. Tampoco se les ha escuchado una objeción a la antipatriótica extradición de más de 500 nacionales a los Estados Unidos sin que se les hubiese permitido defenderse aquí, o ser vencidos en juicio.

Nos parece bien que se reivindique el derecho de todos, no sólo de los parlamentarios, a la presunción de inocencia frente a un sistema jurídico injusto y arbitrario. Cuánto necesita Colombia un Poder Moral que actúe como dique que contenga los abusos del poder contra los ciudadanos.

Pero volvamos al enfrentamiento entre los cogollos: el Vicepresidente Santos tuvo que admitir que se reuni! ó en épocas no muy lejanas en Valledupar, en casa de los Arauj! o, con l os señores del narcotráfico y la muerte, Jorge 40 y Salvatore Mancuso...Valdría la pena averiguar también, con quiénes se reunió Uribe en esa misma ciudad el 8 de de agosto de 2002, un día después de su posesión como Presidente de la República.

Este es un gobierno despreciable que no merece credibilidad internacional ni nacional, así la actual administración de la Casa Blanca lo eleve al pedestal del engaño calificándolo como uno de los gobiernos más legítimos del mundo.

Son muy respetables las percepciones de personajes de la política mundial como el ex vicepresidente de los Estados Unidos Al Gore, la presidenta del Congreso norteamericano Nancy Pelosi, los senadores James McGovern, Charles Rangel y muchos más, que cuestionan las actuaciones y métodos del gobierno del señor Uribe.

Y razón no les falta. Pinochet, por ejemplo, se quedó chiquito frente a las barbaridades del monstruo de los Andes que hoy gobierna a Colombia. Los gobiernos del mundo, debieran retirarle todo respaldo y credibilidad a este régimen de arbitrariedad. Acaba de revelar en indagatoria el señor Mancuso que el anterior Ministro de Interior y Justicia, Sabas Pretel de la Vega, se reunió con ellos a nombre de los empresarios...

Con razón resuenan todavía en la conciencia mundial esos gritos de denuncia del pueblo de los Estados Unidos contra Uribe. Esas consignas de indignación, acompañadas de la exigencia de que renuncie por ilegítimo e ilegal deben entonarse por los pueblos del mundo donde quiera el Presidente narco-paramilitar asome sus narices; y deben también presidir las próximas movilizaciones sociales en Colombia.

martes, 17 de abril de 2007

Entrevista a Jaime Garzón. 1993

Jaime Garzón, entrevista en 1993



lunes, 9 de abril de 2007

La nausea o conmemorando el 9 de abril


Que ni pintado para Locombia:


Por: Reinaldo Spitaletta (especial para ARGENPRESS.info)

La literatura, o La Náusea, como decía Sartre, no sirve para nada frente a un niño que se muere de hambre. Y uno que muera, ya es legión. En el Congreso Internacional de la Lengua Española, celebrado en Cartagena, en un discurso de espanto Uribe dijo que el país ya no vive cien años de soledad, porque, según él, como la violencia se está acabando, vienen “cien años de felicidad”.

No sabe uno si esa frase es parte de una bufonada, o una suerte de estulticia presidencial. O, lo más probable, una especie de burla al pobre, al desvalido, a los millones de indigentes y despreciados de un país en bancarrota moral, pero que anda bien en economía.

Ah, sí. Los grupos financieros, los potentados, los magnates están boyantes. Qué bueno para ellos. Habitan en el reino del privilegio. Y, a lo mejor, alguno de sus representantes hasta leerá a Sartre.

En el Congreso de la Lengua, en una Cartagena llena de inseguridades y pobrezas, también de belleza en su corralito, la palabra hambre no se trató. Era de mal gusto referirse a ella, mientras los reyes de las Españas saboreaban frutos del mar. A quién le iba a importar unos muertos de hambre del Chocó, por ejemplo. Ni siquiera al ministro de Protección Social (?), que, en otro escenario, advirtió, sin sonrojos, que no eran tantos los niños muertos por falta de comida.

Por los días del Congreso de la Lengua y el homenaje a García Márquez, ya circulaba la noticia acerca de la rebaja en cinco puntos de la pobreza en Colombia. Y es obvio: los pobres se están muriendo de hambre y cada vez serán menos. Es una efectiva estrategia para terminar con el flagelo, el mismo que aumentó con la imposición del modelo económico neoliberal.

Y cuando esos pobres, que huelen mal, que están desempleados, que dañan por ejemplo en Cartagena la estética de la ciudad, y en Medellín afean el cemento nuevo, sobre el cual en el Congreso de la Lengua habló el alcalde Fajardo, que, entre otras cosas, estaba asombrado por estar disertando en un congreso de español acerca de sus obras de infraestructura, de las maravillas de sus construcciones, bueno, digo, que cuando esos pobres se acaben a punta de inanición –otra forma de la violencia-, comenzarán los años de felicidad.

Por eso hay que apostarle a la guerra, a dedicar casi todo el presupuesto para los militares, qué cuentos de educación y salud. Los pobres necesitan bala, no importa si ésta procede de la guerrilla, los paramilitares o las fuerzas regulares. Hay que acabar con esa inmensa franja de marginados. Ya a muchos los desplazaron. Que se vayan con sus huesos a otra parte.

Un país que deja morir a sus niños de hambre no es un país. Es un campo de exterminio. Cuando al humillado, al desprotegido, se le azota en su dignidad; cuando a la mayoría se la sume en estados de postración y miseria, es un modo inicuo del ejercicio del poder.

De un poder que excluye. Y, bueno, incluye a unos pocos para que gocen de sus prerrogativas, para que acrecienten capitales y tierras. Al otro lado, muy lejos de las mesas de lujo, están los parias. Una montonera que se reducirá entre penalidades, para que los de arriba puedan decir, a boca llena, que ya viven años de felicidad.

Ya no hay lugar para la náusea. No hay nada para vomitar.